Mundo de ficçãoIniciar sessãoEra ridículo que ahora tuviese la mente ocupada con pensamientos en lo absoluto referentes al trabajo. Era ridículo que ahora tuviese casi siempre una sonrisa tonta en los labios. Era inaceptable que sintiese un burbujeo dentro del estómago cada vez que imaginaba el rostro abochornado de cierta mujer.
Santiago no estaba habituado a los sentimientos que ahora tenía, que ahora sentía. No estaba contento con sentirse como un adolescente hormonal y no est







