Mundo ficciónIniciar sesiónA simple vista, Santiago parecía un tipo serio, a pesar de sus vestimentas andrajosas, pero por dentro se estaba partiendo de la risa. Todos los ojos posados sobre su persona mientras él parecía tan indiferente. No había replicado el saludo de su padre y tampoco pretendía hacerlo, al menos, no todavía.
—Mira su vestimenta —musitó Rosalía, su querida hermana, en torno a su esposo y luego miró a Santiago—. &







