“Estar entre dos bandos es horrible, pero peor es vivir con incertidumbre, sin poder creer en nadie, ni saber en qué creer"
Habían pasado tres meses desde que Nad se peleó con todo el mundo. No quería hablar de nada, solo lo básico. Nuestras conversaciones últimamente eran solamente para preguntarme por mis padres y para regañarme porque le seguía hablando a Cristian. Sus padres nunca me quisieron decir que estaba pasando, ni cómo les podía ayudar, solamente me dijeron que eran decisio