"¡Cálmate! ¡Cálmate!" - Repito este mantra varias veces mentalmente para no llegar lanzando todo al aire cuando entro en mi propiedad.
Aparco el coche y respiro profundamente antes de salir.
- ¡Tenemos que intentarlo! - dice Ryan.
- Lo estamos intentando. - digo con calma.
- Así que no podrá ocultar su descontento con este cambio.
- ¿Y quién dice que quiero ocultarlo? - pregunto irónicamente.
- A Lina no le va a gustar - dice Ryan, haciéndome enfadar aún más.
- ¿Y qué tiene que gustarle a ell