- ¿Lina? - oigo que alguien me llama por mi nombre en voz muy baja - ¿Lina?
- Humm - murmuro dándome la vuelta en la cama.
- Lina, despierta perezosa -siento que un cálido beso se deposita en mi espalda.
- Sólo cinco minutos más - pido disimuladamente.
- No. ¡Es hora de despertar, mi hermosa loba! - dice Nicollas y se tumba encima de mí, me asusto y dejo salir un pequeño grito de mi boca.
- Vale, vale, ¡me toca! - digo besando su barbilla.
- Ahora levántate, tenemos mucho que agilizar, ya que q