Siento algo cálido, suave y húmedo en mi mejilla, en la frente, en la nariz, en la barbilla y al sentir ese contacto en mi boca abro rápidamente los ojos y lo primero que veo son los hermosos ojos verdes de mi lobo, mi supremo, mi compañero.
-¡Buenos días! - Me coge la mano derecha y me besa el dorso, estoy tan adormecida que no respondo.
Le miro a los ojos y veo que hay preocupación en ellos, pero ¿por qué? ¡Me siento muy bien! Durmiendo maravillosamente bien, ni siquiera recuerdo cuándo fue q