Dante abrió su ordenador portátil en el despacho. Habia varios problemas en la agencia de publicidad, pero tendrian que sobrevivir sin Vesper.
Llevaban cinco dias en el yate. Faltaban dos dias para la boda esa tarde atracarian en la isla y al día siguiente en la noche cenarian con los padrinos y algunos amigos.
Termino de redactar algunos correos y reviso algunos balances. Volvió a cerrar el ordenador y se puso de pie.
–¿Dónde está Allegra? –le preguntó al custodio, que estaba junto a la pu