Allegra se había cansado de dar vueltas en la cama y decidió salir al jardín, se sentó en uno de los sofás y se envolvió en una manta con un enorme chocolate en la mano.
Gerard bajaba de su auto cuando un movimiento en el jardín llamo su atención, decidió seguir la sombra. —Hace demasiado frío para que esté aquí afuera a esta hora.
— No puedo dormir y estoy abrigada, ¿ porque no le agrado?, pregunto Allegra.
— No se de donde saca eso.
— Estuvo toda la noche observándonos, supongo que lo irrita