Las cejas de Stacy se fruncen y en su interior comienza a sentir la cólera ganando terreno. No se podía explicar cómo Xavier podía estar jugando con algo tan serio.
—Pensé que ya habías terminado con las bromas —le dice molesta.
—Stace, no es una broma, ya quisiera yo que lo fuera. La situación es mucho más complicada de lo que parece —Xavier se pellizca la nuca y se balancea sobre sus talones— ¿Cuánto recuerdas de la noche en la que nos conocimos? —la pregunta toma por sorpresa a la rubia porq