Stacy no pudo evitar que la sorpresa se reflejara por todo su rostro, tampoco pudo evitar que su barbilla cayera como si estuviese dispuesta a tocar el suelo y renuente a volver a su sitio como si tuviese vida propia.
La rubia no puede dar crédito a lo que acaba de escuchar. Todas y cada una de las partes de ella le gritan que no le crea, que no confíe en él ni en lo que dice, pero no hay una sola señal de que él esté mintiendo. No tiene sentido ¿por qué le diría algo así de la nada?
—Xavier m