Capítulo 98. Ironías de la vida.
Días después...
El príncipe Arthur, de rostro pétreo, observa a Oliver, que está atado a una silla por un matón corpulento. Con voz helada, comenta:
—Así que tus días de ensueño con tu querida Blair han llegado a su fin. ¿No te parece irónico cómo puede florecer el amor en medio de la desgracia?
Oliver, con la mirada fija en el príncipe, responde:
—No se atreva a hablar de Blair. Ella es una mujer honorable, no como usted, que se esconde detrás de su título para imponer su voluntad.
—Oh, pero s