Capítulo 66. Caminos divergentes.
Oliver, agobiado por el peso de sus responsabilidades y las complicaciones de su vida amorosa, estaba sumido en una arrebatada reflexión. Su compromiso con Elizabeth, la repentina partida de Blair a Copenhague bajo la sospechosa influencia de Arthur Olsen y la posibilidad de que el príncipe albergara sentimientos hacia Blair lo tenían al borde de un ataque emocional. En medio de esta tempestad, Oliver buscó consuelo en la compañía de su leal confidente y mano derecha, John.
—John, estoy en una