Capítulo 67. Un perdón que no merece.
Blair, con el ceño fruncido y el corazón agitado, metía sus cosas en la maleta con furia contenida. Cada prenda que caía en la maleta era un reflejo de su frustración y de su hastío por la monarquía y por las interminables complicaciones que su relación con Oliver acarreaba. Las palabras que habían intercambiado zumbaban en su mente como un eco que no podía acallar. La idea de un posible matrimonio con Elizabeth, aunque Oliver le jurara que no se llevaría a cabo, la atormentaba. Las dudas la in