Capítulo 54. Rivales por amor.
Elizabeth irrumpió en la mansión con los ojos brillantes de indignación y rabia. La opulencia del lugar parecía desvanecerse ante el peso de su desconsuelo. Al encontrarse con la condesa Charlotte, su corazón se desbordó en un torrente de emociones.
—¿Qué te sucede, querida? —preguntó Charlotte al percatarse de la angustia en el rostro de la joven.
—¡Oliver ha roto nuestro compromiso! —exclamó Elizabeth, furiosa. —Me lo dijo en la cara, como si no importara nada. No soporto esta afrenta.
Charlo