Capítulo 41. Desafío.
Días después...
Palacio de Amalienborg, Copenhague.
—Dios no puede ser, es ella —exclamó el príncipe Arthur, padre de Elizabeth, a su mano derecha, Jacob Larsen, al ver la fotografía de Blair.
El asombro en la voz del príncipe Arthur era obvio y su declaración dejó a Jacob Larsen boquiabierto. La imagen de Blair había despertado algo en el príncipe, una mezcla de admiración y deseo que lo dejó sin palabras.
—¿Quién es ella? —preguntó Jacob, curioso por conocer la identidad de la mujer que había