Capítulo 21. Qué ilusa
Alina
Me quedo atónita ante la confesión de la mujer que no para de hablar y de humillarme, mientras que mi mente se encuentra trabada rememorando todo lo que ha sucedido con Luka desde la noche que nos entregamos a nuestros deseos. Mi pecho se oprime ante el dolor del engaño. Aún puedo sentir el calor de su cuerpo sobre el mío en la cama que desde entonces compartimos.
De verdad pensé que las cosas entré él y yo podían llegar a funcionar, que de alguna manera nuestra historia terminaría siendo