—Adiós, Jax. No te preocupes que estaré excelente con ellos, no me pasará nada —resoplé por tercera vez.
Era de noche y me encontraba en la puerta del hogar de Zoe en donde me estaban esperando ella y Pablo para tener una noche de chicas como despedida de soltera.
Jax había decidido en hacerlo una semana antes de la boda. Mientras yo estaba en casa con Zoe, él estaría jugando billar con los gemelos y Jayce. De hecho, los tres lo estaban esperando en su auto, pero el muy tonto no se quería ir si