El día en que conocería a sus padres había llegado. Teresa decidió que lo más apropiado era que usara un vestido casual y sencillo para no opacar el aspecto de la señora Denise, madre de Jax, ya que le gustaba sentirse como la reina siempre.
—Es como la reina malvada de Blanca Nieves ¿Sabes? Le caerá mal cada mujer que intente verse mejor que ella —informó Teresa, peinando mi cabello.
—Comprendo, no pensé que sería así... —murmuré—. Oye, Teresa ¿Irás a la boda? Porque me enojaré mucho si no te