Terminé de tomarme el café junto a Zoe y no pensé que me agradaría, hice mal en pensar lo peor de ella sin conocerla a profundidad. Pero es que los celos que me provocaba no ayudaban para nada. Iba de camino a la oficina de Jax, aunque no hizo falta pues el pelinegro se encontraba en la recepción hablando con Pablo, quien también estaba preparando sus cosas para marcharse ya que el edificio trabajaba solo durante el día.
Zoe se despidió de mí y caminó hacia el ascensor, todavía tenía que zanjar