POV David
Seguía intentado reanimar a mi novia sin perder la esperanza de que abriera sus ojos. Continué por varios minutos, aun escuchaba las sirenas a lo lejos.
-¡Despierta amor!- Pedía desesperado.
Después de unas compresiones comencé a sentir espasmos en su pecho haciéndome alejarme un poco y parar mis movimientos. A los segundos ella comenzó a toser expulsando toda el agua que había quedado en sus pulmones haciéndonos sentir a todos una inmensa felicidad.
-¡Catalina ! Mi amor, respira... a