Mundo ficciónIniciar sesión[ASLI]
Sigo sintiendo el calor de sus labios sobre los míos.
Es una sensación dulce, peligrosa, que se instala en mi memoria y se niega a desaparecer. Cada vez que cierro los ojos vuelve a mí: la forma en que sostuvo mi rostro, la presión lenta de su boca, el cuidado contenido que escondía algo mucho más intenso. Me cuesta creer que Brandon Ferran me haya besado.
Pero me cuesta todavía más aceptar cuánto me ha gustado.
—Asli… ¿te encuentras bien? —pregunta Micaela, sacándome de la burbuja en la que me he encerrado durante toda la cena.
Levanto la mirada, sonrío como puedo y finjo normalidad.
—Sí… es que no tengo mucha hambre.
Miro mi plato de espagueti apenas tocado y revuelvo la pasta sin ganas.
—No me digas que volvió a aparecer el idiota de Rodrigo —dice de pronto.
Alzo la vista de inmediato.
—¡No! ¿Cómo crees? Hace años que no hablo con él.
—Ajá… —murmura—. ¿Y cuántas veces dijiste eso antes? Pasaban meses, incluso un año, y luego regresaba justo cuando empezabas a olvidarlo… o cuando intentabas algo con alguien más.
Aprieto los labios.
—Lo sé… pero este no es el caso.
—Entonces ¿qué es? —insiste—. O mejor dicho… ¿quién es? Te conozco, Asli. Esa carita es la que pones cuando alguien llega a desordenarte la vida.
No puedo con ella.
Me conoce demasiado bien.
—Vale… sí hay alguien que ha llegado a desordenarlo todo —admito—. Pero no sé si quiero que sea así.
—¿Por qué? —pregunta—. Ya basta de repetir patrones. Es hora de que vivas algo de todo lo que escribes.
Si supiera…
—Mica, no todo es tan simple —respondo.
—Siempre te complicas. ¿Qué pasa? ¿Es casado?
Me río.
—No te voy a contar. No insistas.
Me levanto de la mesa.
—Y ahora, por insistir tanto… te toca lavar los platos.
—¡Oye! —protesta entre risas.
Entro a mi habitación y cierro con llave antes de que continúe el interrogatorio. Me dejo caer boca abajo en la cama, agarro el portátil y lo enciendo con una urgencia que me quema por dentro.
Necesito escribir.
Necesito sacar todo esto de mi cabeza.
Pero no puedo.
Porque Brandon no deja de aparecer en cada pensamiento: su mirada, su voz, lo que dijo… lo que casi pasa. Sé que debería dejarme llevar, pero también sé que no quiero volver a ser el juguete de nadie. Ya aprendí esa lección. Y no pienso olvidarla ahora, por muy tentador que sea.
Abro Inkora y miro las notificaciones.
—¿Ciento cinco?
La mayoría son votos en capítulos, lectores reaccionando, pero también hay comentarios nuevos.
¿Cuándo actualizas?
¡No nos dejes así!
Son tan perfectos…
Ojalá me pasara algo así.
Pobre Brandon, ¿por qué lo haces sufrir?
Respondo uno por uno hasta que empiezan a aparecer notificaciones sin pausa.
@BlueRoomBF ha votado en Love in the Air.
Otra.
Y otra.
Y otra más.
Entro a su perfil.
Está completamente vacío.
Sin foto. Sin descripción. Sin rastro.
Un perfil limpio. Demasiado limpio.
Voy a la bandeja de mensajes privados y, como hago a veces con lectores silenciosos, escribo.
@AsliFernandez:
Muchas gracias por leer la historia. Es un honor que te esté gustando. Gracias de verdad.
Envío el mensaje y vuelvo a las notificaciones… pero una alerta nueva me obliga a regresar.
Mensaje privado.
@BlueRoomBF:
El honor ha sido mío al probar esos labios deliciosos que tienes esta tarde. Mientras leo la historia y la comparo con tu manera de besar, confirmo que no estoy tan loco… hay mucho de ti en Abril.
Mi estómago se encoge.
No.
No puede ser.
Claro que es él.
Cierro los ojos un segundo.
¿Qué se supone que haga contigo, Brandon Ferran?
Escribo, intentando mantener la calma.
@AsliFernandez:
¿Así que este es tu perfil secreto? Interesante… ¿y ahora resulta que me parezco a Abril? ¿No fue suficiente decirte que no voy a terminar en tu cama?
Espero.
Mi corazón late demasiado rápido.
La respuesta llega.
@BlueRoomBF:
No dije que te pareces a ella porque vayas a acostarte conmigo. Digo que te pareces a ella en tu manera jodidamente perfecta de besar. Sé que suena loco… pero me gustas, Asli. Y no lo digo para que mañana aceptes follar conmigo. Lo digo porque no puedo dejar de sentir tus labios sobre los míos desde que saliste de mi estudio.
Trago saliva.
Y leo el siguiente mensaje.
@BlueRoomBF:
Ah… y sí, este es mi perfil secreto. No se lo digas a nadie. Nos vemos mañana a las ocho. Ojalá actualices tus historias para que la espera se me haga más corta. Buenas noches.
Miro la pantalla durante largos segundos antes de responder.
@AsliFernandez:
Buenas noches.
Nada más.
Cierro el portátil lentamente.
Mis manos tiemblan.
Mi corazón también.
¿Cómo se supone que escriba ahora… si la historia acaba de salirse del papel?
Esto no puede ser real.
¿O sí?







