DONDE TODOS MIRAN
[ASLI]]
El vestido está extendido sobre la cama desde hace más de veinte minutos y, aun así, sigo mirándolo como si en cualquier momento fuera a decirme algo que todavía no entiendo. No es exagerado, no es llamativo en exceso, pero tampoco pasa desapercibido. La tela cae con una naturalidad elegante, con un tono profundo que cambia ligeramente según la luz.
Lo elegí para sentirme yo.
Y aun así, mientras deslizo las manos por la tela antes de ponérmelo, soy consciente de que es