11. Antes
Sofía
—Perdón por molestarte a estas horas, Katy. —Abrazo a mi amiga en cuanto cruza la puerta de mi departamento—. No sabía qué hacer y no quise despertar a mi madre.
—Tranquila, cariño, hiciste bien —pronuncia limpiando una lágrima que ha resbalado por mi mejilla sin que me diera cuenta—. ¿Qué te hizo ese desgraciado?
—Él… lo sabe —sollozo arrojándome a sus brazos—. Sabe que tengo una hija. Vino aquí y me exigió respuestas, pero Angie comenzó a llorar y la descubrió… No sé qué hacer. Tengo mu