Mundo ficciónIniciar sesión—¡¿Qué hace ese niño contigo?! —gruñe.
Me quedo observándolo por unos segundos. No necesito ni excusas para darle un buen puñetazo, juraría que podría matarlo. Necesito tranquilizarme o podría cometer una locura.
—Saint Amour te estoy haciendo una pregunta, ¡&ique







