Capítulo 7. Confesiones bajo tormenta.
Capítulo 7
Confesiones bajo tormenta.
Allicent no llegó a cruzar el umbral de la habitación de Euvic. Antes de que su mano girara el pomo de la puerta, el cielo del Valle se desgarró con una violencia que pareció un insulto de los Dioses.
No fue una lluvia gradual; fue una colisión de agua y estática que tiñó el cielo de un gris oscuro.
El aire se volvió pesado, cargado del olor metálico que precede a la destrucción.
El Sauce Llorón, con sus ramas ennegrecidas por el veneno de la flecha, comen