El paisaje que se extendía frente a los soñadores ojos de Amanda era sencillamente maravilloso. Walter había decidido que le gustaría compartir la naturaleza con su esposa. Harían un pequeño tour por distintos sitios, lo último que harían sería ir de compras. Con la manera de ser de Amanda, estaba seguro de que amaría llevar recuerdos para su hijo y también para las niñeras que con tanto cariño lo cuidaban.
Después de haberse instalado en la cabaña que él había creído que le encantaría, los do