Amanda había aceptado aquel abrazo y las caricias que su esposo le ofrecía. Sentía que su energía se había ido por completo y que estaba en extremo relajada. Su cuerpo se sentía más liviano y libre de tensión. Aunque entregar su cuerpo por primera vez había resultado doloroso y se había sentido abrumada por las habilidades de Walter y su confianza hasta para tocarla en las partes más privadas... no había estado mal. Luego del dolor inicial todo era demasiado agradable hasta que su cuerpo entró