Capítulo 12. Vamos aclarando un par de cosas
Kate cerró los ojos, sus labios se abrieron y dieron acceso a la lengua de Ricardo, era cálida y húmeda; la sensación de sus bocas juntas le envió un escalofrío por todo el cuerpo. Las manos de Ricardo se colaron entre sus cabellos mojados.
El magnate se dejó arrastrar por la pasión que Kate estaba despertando en él, su entrepierna dolía como el infierno, así que, sin pensarlo dos veces, intercambió posiciones y colocó a la muchacha, bajó su cuerpo, separándose en el acto por un poco de aire.
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