POV de Prisca
Estaba más que furiosa.
Para empezar, aquel lobo me había tirado al suelo y solo eso ya podría haber lastimado a mi bebé. Podía sentir el dolor en el omóplato por el peso que había puesto sobre mí. Defenderme era más difícil ahora, considerando que me había tomado por sorpresa con su ataque.
No podía pensar con claridad y eso estaba bloqueando mis poderes.
Intenté concentrarme, pero todo lo que lograba pensar era en la nada.
Casi gruñí de frustración.
—Soy la compañera de su Alfa.