PUNTO DE VISTA DE DAMIEN
La oficina del penthouse estaba en silencio, solo se escuchaba el lejano zumbido de la ciudad muy por debajo. Me encontraba de pie frente a los ventanales que iban del suelo al techo, con un vaso de whisky añejo en la mano, observando las luces centelleantes de Nueva York como un rey inspeccionando su territorio.
Pero esta noche, mi mente no estaba en envíos, alianzas ni en el próximo movimiento de poder.
Estaba en ella. Isabella.
Su último mensaje aún ardía en la panta