CAPÍTULO CIENTO VEINTICINCO

No pasó mucho tiempo antes de que la prensa se viera completamente convulsionada por la noticia del envenenamiento de Elara, su embarazo y, luego, la explosiva tendencia que confirmaba que Beatrice era la responsable detrás de todo.

Como si eso no fuera suficiente, otra ola devastadora golpeó el panorama mediático: se filtró oficialmente que Elara llevaba en su vientre al bebé de Silas.

Silas era el compañero predestinado de Elara. Silas era el mismísimo omega al que Elara había aludido pública
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