La noche había sido demasiado larga, la verdad era que había sido eterna, ella se había quedado junto a Tabita, toda la noche, no había perdido de vista al pequeño
Aquel que, conectado a tubos, solo parecía hacer que las mujeres recordarán a una Narel delgada y agotada por el cáncer, aquella que habían perdido
Justamente por una enfermedad parecida, parecía ser que su pequeño niño había heredado la enfermedad de su madre, por lo menos eso había indicado aquel doctor
Aquel que la enviaría con un