—Señor, como él decía, esto no lo hice yo, así que no entiendo que he hecho mal…
Un fuerte golpe en el escritorio, logro que esta diera un pequeño brinco, de verdad que odiaba qué hiciera aquello y parecía ser que lo tenía como costumbre
Neus, apretó sus manos en puño, se pregunta ¿de verdad sería capaz de seguir soportando todo esto?
¿De verdad sería capaz de poder solo seguir así? La respuesta seguía rompiéndose en su cabeza, aquella decía un rotundo “no” “no lo eres”
Pero ella peleaba contra