64. Cariñoso y Protector
... El beso fue dulce, tierno y suave en principio, pero después fue subiendo de intensidad. Sus labios se devoraban y sus manos exploraban el cuerpo del otro. Entre besos y abrazos encontraron el camino hacia la habitación y sus cuerpos llenos de deseo respondían el uno al otro en una sintonía casi perfecta. Después de su encuentro romántico, Maya yacía dormida plácidamente reposando en el pecho de Cooper, quien la observaba con anhelo.
—Mi gatita rebelde, dormida te ves muy tierna —susurró, d