19. Escándalo
ALYS
Una vez servido el café, fui a su oficina como de costumbre. Él me preguntó por mi salud y yo le respondí con sinceridad.
—Estoy bien, las lesiones van sanando rápido —aunque lo que en realidad quería decirle era que iba a tener a su hijo. Pero me contuve porque estábamos en la oficina y debía ser profesional.
«¿Cómo reaccionaría si se lo digo ahora? ¿Cómo se da ese tipo de noticias? ¿Pensará que soy una cazafortunas o algo así?». Una avalancha de pensamientos me abordó y me quedé absor