89. Denle una buena lección.
La cacería no se hizo esperar, aparte de los agentes que se quedaron para la seguridad personal de Abel y su esposa; todos los demás fueron desplegados en un operativo de captura en el vasto bosque. Pero cerca del río la joven que estaba infiltrada como personal de servicio, seguía de cerca los pasos del delincuente.
Ella lo había rastreado desde que salieron de la casa principal. Pero durante el accidente del auto, le perdió la pista por un momento. Unos minutos posteriores a la agresión de