A toda prisa el auto continuó su camino, sintiendo la inestabilidad hacer presa al cuerpo de Stefan, de vez en vez volteaba a ver a María Fernanda quien iba profundamente dormida a lado de él. En la mente de Stefan quería pensar que las miradas que le daba no era más que una forma de ver como estaba pero dentro de él, muy dentro de él sabía que la razón era muy diferente y tenía que ver con lo que había descubierto tan pronto como ella había caído en sus brazos tal como una cenicienta. Algo le