Mundo ficciónIniciar sesiónMarcia no se apartó de Chocolate a pesar del grito de José Luis. Continuó hablándole bajito al semental y cepillando sus hermosas y achocolatadas hebras.
—¡Te estoy hablando! —gritó al verse ignorado por Marcia.
—Estoy haciendo el trabajo para lo cual me has contratado ¿Qué sucede contigo? ¿Estás seguro de que fui yo la del problema en nuestro matrimonio? —preguntó con cierta ira en la mirada—. Estoy empezando a creer, de ser cierta mi infidelidad seguramente se debió a tus ca







