Mundo de ficçãoIniciar sessãoMarcia disfrutaba del paisaje. Dominar a Chocolate no había sido tarea fácil. El animal era una verdadera fiera, tan salvaje como José Luis, pensó sonriendo. Se detuvo al ver un sendero de flores “¿Se vería muy ridículo si le llevo flores a mi marido?” Se preguntó mientras sopesaba la conveniencia o no de hacerlo. Aunque fue él quien la ofendió, no tenía problemas de ser ella quien buscara una reconciliación.
Después de todo, quizás él estaba estresado y enojado por la descortesía de







