VARIOS DIAS DESPUES
Aquella noche en la ciudad se vestía de luces que brillaban como estrellas caídas. Isabela, con un elegante vestido azul que resaltaba su delicada figura, salió de su auto frente a un conocido restaurante de alta categoría. A su lado, Dario la escoltaba con una sonrisa relajada, aunque en sus ojos brillaba un atisbo de interés que no trataba de disimular.
Isabela había aceptado la invitación de Dario después de pensarlo mucho. Necesitaba un momento de desconexión, algo que l