Leonardo volvió ya tarde a la mansión, Camila no lo había vuelto a buscar y aquello no le importaba al hombre en mo absoluto, cuando entró en la Casa Grande el silencio era el Rey, su mirada viaja hasta la escalera y después de dudar por unos segundos Leonardo toma la decisión de avanzar, el hombre se detuvo por delante de la puerta de la habitación de su esposa, cuando abrió la puerta Isabela estaba allí dormida, pero cuando sintió la puerta abrirse ella también abre los ojos, se sobresaltarse