Enfermo.
Ángela volvió a sentarse en el sillón después de colgar la llamada con Arturo, Johan la había estado observando desde lejos mientras lo hacía.
—¿De verdad crees que lo hará?—pregunto.
—No lo sea— le respondió ella— pero debo intentarlo.
Johan se levantó del sofá en donde se encontraba y se acercó a dónde Ángela se encontraba.
— Sabes, Mauro no es más que un idiota— Johan se sentó en el brazo del sillón en donde Ángela se encontraba sentada— Eres una mujer muy hermosa, cualquier hombre estaría f