Capítulo 83
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
―¿Salvatore Lombardo? ¿Estas seguro de eso?
Lorenzo estaba sentado en medio del agua con la vista perdida en el horizonte.
―Es un nombre que jamás olvidaría ―la miro de soslayo y encogió sus hombros, su semblante lucia contaminado por el odio y el resentimiento―. Al parecer era el gran amor de la vida de tu hermana. ¿Tú lo conoces?
―No del todo ―admitió dubitativa―. Se que iba al mismo curso que Lía en la preparatoria en Isla de Elba y a ella le gustab