Capítulo 82
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
―¿Quieres casarte conmigo?
Sus ojos grises brillaron de asombro al ver el precioso anillo de diamantes que tenia frente a ella, le parecía una fantasía que por fin, el hombre más rico y poderoso de Florencia estuviera de rodillas a sus pies, ofreciéndole matrimonio.
―¡Si quiero, claro que quiero, Lorenzo! ―le saltaron un par de lágrimas de emoción, pero no por las razones correctas; sin embargo, dejo que su amante creyera que eran de amor―. Por supuest