Capítulo 41
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
Moría de nervios y la incertidumbre no le permitía descansar; a pesar de haber puesto seguro a su puerta y atravesar una pequeña cómoda, como Erick le sugirió, Mía seguía pensando que en cualquier momento Lorenzo entraría por la puerta para descargar su furia contra ella.
Se quedo sentada en el sofá, mirando directo hacia la puerta, alerta a cualquier ruido o movimiento; ni siquiera pudo cambiarse de ropa, llevaba el mismo vestido y la chaqueta, solo s