Capítulo 35
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
―¿Y entonces? ¿No piensas responderme nada?
No sabia como debia sentirse en ese momento; si aliviada o con más miedo.
―¿Tú de donde saliste, Erick? ―cuestiono con la cara bañada en llanto y el cuerpo tembloroso mirando a todos lados, en busca de Lorenzo―. ¿Cómo me encontraste?
Erick al notar lo nerviosa que ella estaba, se acerco y tomo asiento, no demasiado cerca para que se no sintiera más incomoda de lo que ya estaba; por suerte llevaba un pañuelo en