Capítulo 27
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
Aburrirse se le estaba haciendo una costumbre recurrente.
No se quejaba de su nueva vida, pero alguna veces le parecía bastante solitaria y predecible. Tenia todo lo que había soñado tantas noches cuando era niña. Buena comida, una habitación preciosas, un guardarropa que ella misma había diseñado y joyas dignas de la realeza.
Erick no había escatimado en nada con tal de ver a Lía feliz y eso la tenia tan complacida, pero a la misma vez le parecía demas