Capítulo 28
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
A Lorenzo no le tomo demasiado tiempo descubrir que los libros surtían un efecto positivo en la mente despierta de Mía.
Fácilmente ella podía pasarse horas ensimismada leyendo libros enteros sin siquiera pestañear y verla al fin tan entusiasmada con algo, le llevo a permitirle que tuviera acceso a su biblioteca personal; cosa que a Mía le encanto de alguna manera.
No le gustaba admitirlo delante de ella, pero complacerla y verla sonreír, últimamente des