Capítulo 105
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
Mía se quedo paralizada ante la afirmación de su padre, porque sus palabras sonaran tan seguras que no dejo lugar a dudas.
—¿Estas embarazada, hija? —esta vez fue el turno de su madre, su rostro apareció frente a Mía y su expresión era una mezcla de muchas cosas—. Vas a tener un bebé de tu marido.
La emoción brillo en los ojos de su madre y su padre, lejos de mostrarse igual, parecía preocupado y retraído al respecto.
—Tenemos cosas más importantes de