Mundo ficciónIniciar sesiónPOV ADRIANA
Semana treinta y dos. Solo ocho semanas más y habría llegado a término completo. Pero el cuerpo tiene sus propios planes. Desperté a las cuatro de la mañana sintiendo humedad, pensé que tal vez había orinado en la cama, algo vergonzoso pero común en embarazo.
Entonces vi la sangre.
Mucha sangre.
—Damián —grité—, ¡DAMIÁN!
Se despertó inmedia







